¿Por qué es tan importante la comunicación?

Somos seres sociales, por ello, la comunicación es vital e inherente a la condición humana. Gracias a ella podemos transmitir información e intercambiar o compartir ideas, lo que enriquece la experiencia humana. Sin la comunicación no podríamos desarrollar nuestras potencialidades. Tanta importancia tiene, que de ella siempre ha dependido nuestra supervivencia.

La comunicación tiene un papel primordial en todo cambio social. De poco sirve una buena idea si no se tienen las habilidades necesarias para transmitirla. Al poder influir en las creencias y sentimientos de los demás, se hace necesario saber hacer un uso consciente y responsable de ella.

Pero la comunicación es una herramienta bidireccional. Es fundamental saber escuchar, no solo saber hablar. En el caso de los hijos, consigue hacer de ellos adultos seguros y desenvueltos, con mayor autoestima. Y, en general, estrechamos los lazos afectivos con los que nos rodean, y nos permite estar atentos a detectar y entender lo que les preocupa o les genera inquietud. Esto revierte en una mayor cohesión social y humanización, tan necesarias en nuestros días.

¿Qué hacemos en los talleres de comunicación?

Son talleres prácticos y se centran en aportar las herramientas necesarias para que la persona que asista a ellos pueda mejorar la forma de expresarse y de escuchar a los demás. Tanto en su vida privada como en la profesional.

Se forman grupos reducidos (entre 5 y 15 personas, dependiendo del taller) para que lo podáis aprovechar al máximo. La duración normal es entre 3 y 4 horas, aunque también se organizarán talleres más extensos en los que podamos tratar determinados temas con más profundidad.

¿A quién van orientados los talleres de comunicación?

Los talleres van dirigidos a:

  • Personas que quieran adquirir los conocimientos necesarios para mejorar la forma de comunicarse en su vida.
  • Profesionales que quieran mejorar el flujo comunicacional en sus puestos de trabajo.
  • Estudiantes o cualquier persona que necesite adquirir habilidades comunicativas para sus exposiciones en público.
  • Voluntarios y profesionales de ONGs que necesiten usar comunicación empática.
  • Niños, adolescentes y ancianos para conseguir canalizar y expresar emociones.